¿Hay vida antes de nacer?

¿Crees que los seres humanos somos eternos e inmortales?

Según una investigación publicada en la revista Child Development, personas de todo el mundo, independientemente de su cultura o religión, creen en la inmortalidad de los seres humanos (consideran que el alma, o la esencia de la persona, trasciende la muerte del cuerpo físico). Los científicos piensan que esta creencia, en lugar de ser una idea impuesta por una cultura o religión, es parte de nuestra naturaleza humana y surge a edades tempranas.

Los investigadores de este estudio, realizado por la Universidad de Boston y dirigido por Natalie Emmons, entrevistaron a 283 niños de dos culturas muy diferentes de Ecuador, para conocer las ideas que tenían sobre la “vida” antes del nacimiento. Las respuestas que dieron los niños sugieren que la parte de nosotros mismos que consideramos eterna, no es la capacidad de razonar, sino nuestros deseos y emociones.

Este trabajo muestra que es posible para la ciencia estudiar las creencias religiosas“, dice Deborah Kelemen, profesora asociada de psicología de la Universidad de Boston y co-autora del estudio. “Al mismo tiempo, nos ayuda a entender algunos aspectos universales de la cognición humana y de la estructura de la mente“, añade Kelemen.

Aunque suele considerarse que desarrollamos las ideas sobre el más allá a través de la exposición cultural o enseñanza religiosa, Emmons cree que estas ideas de inmortalidad surgen de nuestra intuición. A esta conclusión llegó tras realizar varias entrevistas a niños de distintas culturas y comparar sus respuestas.

Comenzó entrevistando a un grupo de niños de una aldea indígena de Shuar, en la cuenca amazónica del Ecuador. Eligió a estos niños porque carecían de creencias culturales pre-vida y porque sospechaba que, como estaban habitualmente expuestos  al nacimiento y a la muerte debido a la caza y a la agricultura, tendrían una visión más racional y biológica sobre lo que hay antes de nacer.
Tras estar en la aldea de Shuar, entrevistó a un grupo de niños católicos de una zona urbana cerca de Quito, Ecuador, a los cuales se les había enseñado que la vida sólo comienza con la concepción.

En estas entrevistas, Emmons mostraba a los niños tres dibujos: en el primero aparecía un bebé, en el segundo una mujer joven, y, en el último, la misma mujer durante el embarazo. Tras enseñarles las imágenes, les hacía una serie de preguntas sobre las capacidades, pensamientos y emociones que ellos tuvieron en cada periodo mostrado en los dibujos.

Los resultados fueron sorprendentes porque ambos grupos (los niños de Shuar y los niños católicos) dieron respuestas muy similares: Dijeron que, antes del nacimiento, su cuerpo no existía y que no tenían la capacidad de pensar o de recordar. Sin embargo, añadieron que sí tenían emociones y deseos. Aunque consideraban que no tenían ojos y que, por lo tanto, no podían ver las cosas; sí decían sentirse felices porque iban a encontrarse con su madre o tristes porque no estaban con su familia.

Incluso los niños que no tenían conocimientos biológicos sobre la reproducción, pensaban que habían existido de forma eterna. Esta forma de eternidad parecen ser las emociones y deseos“, dice Emmons.

La investigadora piensa que este tipo de creencias pueden ser el resultado de nuestro razonamiento social altamente desarrollado en los seres humanos: ver a los demás como la suma de sus estados mentales (los deseos y las emociones del otro nos ayudan a predecir la conducta de los demás).

Sé que mi mente es un producto de mi cerebro, pero me gusta pensar que soy algo independiente de mi cuerpo “, dice Emmons.

Aunque la idea de que el alma sobrevive fuera del cuerpo no es científica, si podría considerarse natural”.

¿Y tú qué piensas, exposición cultural y religiosa o intuición y naturaleza humana? Tal vez sea una pregunta con muchas respuestas.


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