Cada 21 de marzo el mundo se llena de versos, recitales y pantallas encendidas para rendir homenaje a uno de los géneros literarios más antiguos y potentes: la poesía. Desde que la UNESCO fijó esta fecha como el Día Mundial de la Poesía, la celebración no ha dejado de crecer, y hoy en día se vive también en formato digital gracias a los videopoemas, una forma creativa de unir imagen, voz y música al poder de la palabra.
Los videopoemas se han convertido en una herramienta fantástica para acercar la poesía a todo tipo de públicos: alumnado de Primaria y Secundaria, gracias a las poesías cortas para niños, personas adultas aficionadas a la literatura, colectivos sociales y culturales, o simples curiosos que se topan con un poema en YouTube o en redes sociales. A través de la pantalla, los versos cobran una fuerza especial y se vuelven más accesibles, emotivos y memorables, algo clave si queremos que más gente se enganche a leer y a escribir poesía.
Qué es el Día Mundial de la Poesía y por qué se celebra

El Día Mundial de la Poesía se celebra todos los años el 21 de marzo, una fecha que la UNESCO adoptó oficialmente en su 30ª Conferencia General celebrada en París en 1999. Con esta decisión se pretendía dar un impulso renovado a los movimientos poéticos en todos los niveles: local, regional, nacional e internacional.
La UNESCO concibe esta efeméride como un reconocimiento a la poesía como forma privilegiada de expresión de la identidad lingüística y cultural de la humanidad. La poesía ha estado presente en todas las culturas y en todos los continentes, transmitiendo valores, emociones, historias y sabiduría popular. Incluso el poema aparentemente más sencillo puede actuar como un poderoso catalizador del diálogo, la paz y el entendimiento entre personas y pueblos.
Uno de los objetivos centrales de este día es apoyar la diversidad lingüística mediante la creación poética, fomentando especialmente la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro o que suelen quedar relegadas en los grandes circuitos culturales. Al darles espacio a través de recitales, publicaciones y, ahora, videopoemas, se les concede la oportunidad de ser escuchadas dentro de sus propias comunidades y también fuera de ellas.
Además de esa dimensión simbólica, el Día Mundial de la Poesía persigue un efecto muy práctico: animar a instituciones educativas, bibliotecas, fundaciones, asociaciones culturales y colectivos ciudadanos a organizar actividades que acerquen la poesía al público general. Lecturas en voz alta, maratones de versos, el placer de la lectura, concursos, talleres de escritura y proyectos audiovisuales son algunos de los formatos más habituales, y entre todos ellos el videopoema ha ido ganando terreno por su enorme capacidad de difusión.
Beneficios de la poesía y de los videopoemas en la educación

Trabajar la poesía en el aula, especialmente a través de videopoemas, tiene múltiples beneficios para niños, niñas y jóvenes. No se trata solo de acercarles un género literario y su función poética, sino de aprovechar todo el potencial emocional, lingüístico y creativo que encierra.
En primer lugar, la poesía ayuda a expresar sentimientos de una forma que muchas veces la prosa no consigue. Para el alumnado, especialmente el más sensible o tímido, poner en palabras lo que sienten puede ser complicado; los versos les ofrecen una vía más flexible y simbólica para hablar de miedos, ilusiones, amistades, conflictos o alegrías. Si, además, esa poesía se convierte en videopoema con su propia voz, imágenes y música, el proceso se vuelve todavía más significativo.
Desde el punto de vista lingüístico, la poesía enriquece el vocabulario y estimula de forma potente el desarrollo del lenguaje. A través del comentario literario y al trabajar con metáforas, comparaciones, recursos rítmicos y sonoros, el alumnado se familiariza con palabras, estructuras y giros que quizá no aparecen en otros textos escolares. Escuchar y recitar poemas en voz alta, como se hace en muchos videopoemas, refuerza esa riqueza lingüística y consolida nuevas expresiones.
Otro aspecto clave es la mejora de la dicción y de la expresión oral. Al preparar un videopoema, el estudiante debe cuidar la pronunciación, el ritmo, las pausas y la entonación para que el poema se entienda y emocione. Esa práctica continúa refuerza habilidades comunicativas que después serán útiles en presentaciones, exposiciones orales o cualquier situación en la que tengan que hablar en público.
En el plano emocional, la poesía contribuye al desarrollo afectivo de niños, adolescentes y personas adultas. Les permite identificar y nombrar emociones, empatizar con la voz poética y descubrir que otros también han vivido experiencias parecidas. Para jóvenes especialmente sensibles, la poesía puede funcionar como un refugio y, al mismo tiempo, como una catarsis y un altavoz de su mundo interior.
El componente audiovisual de los videopoemas añade, además, un fuerte estímulo creativo. No solo se trata de recitar: hay que elegir o crear imágenes, decidir encuadres, seleccionar una música adecuada y montar todo el conjunto. Este proceso fomenta el trabajo en equipo, la planificación de proyectos y el aprendizaje de nociones básicas de lenguaje audiovisual, algo muy valioso en un contexto dominado por las pantallas.
Cinco videopoemas imprescindibles para celebrar el Día Mundial de la Poesía
Para quienes quieran celebrar el 21 de marzo de una forma distinta, una buena idea es proyectar o compartir una pequeña selección de videopoemas que combinen calidad literaria y fuerza visual. A continuación se presentan cinco propuestas muy representativas, pensadas tanto para usar en clase como para disfrutar en casa o en actividades culturales.
1. “Consejo de supervivencia para jóvenes sensibles” – Marwan
Marwan, cantautor y poeta madrileño, ha encontrado en el videopoema un formato ideal para dar vida a sus textos. Buena parte de los poemas que escribe terminan convertidos en piezas audiovisuales donde su propia voz recita mientras la cámara ofrece imágenes cargadas de simbolismo.
En “Consejo de supervivencia para jóvenes sensibles” se dirige directamente a quienes viven la vida con la piel muy fina, a esos chicos y chicas para los que sentirlo todo intensamente puede resultar abrumador. En el poema lanza un mensaje lleno de ternura y complicidad: «A los poetas que saben que quien tiene un lápiz lleva un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo».
El videopoema combina la calidez de su voz con imágenes en movimiento que refuerzan la idea de búsqueda, de refugio en la escritura y de conexión profunda con las emociones. Es especialmente apropiado para estudiantes de Secundaria y Bachillerato, pues muchos se reconocen en esa sensibilidad a flor de piel.
Utilizar este videopoema en el aula puede abrir un debate muy interesante sobre qué significa ser “demasiado sensible”, cómo la creatividad puede convertirse en una tabla de salvación y de qué manera la poesía permite canalizar lo que cuesta decir de otra forma. También se puede plantear como punto de partida para que el propio alumnado escriba su “consejo de supervivencia” personal.
2. “Me gusta cuando callas porque estás como ausente” – Pablo Neruda
Otro de los videopoemas más difundidos en Internet es el que recoge el famoso poema XV de Pablo Neruda, “Me gusta cuando callas porque estás como ausente”. En este caso, el protagonismo recae en una joven que recita el texto acompañada únicamente por una delicada música de piano, sin más artificios visuales que su presencia y algunos recursos de cámara muy sobrios.
Este videopoema ha superado los tres millones de visualizaciones, una cifra llamativa para una pieza basada en un poema clásico del siglo XX. Lo que engancha es, sobre todo, la intensidad de la lectura, que respeta el ritmo interno de los versos y acentúa sus imágenes más conocidas: «Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo».
Al centrarse casi por completo en la voz y en la música, el videopoema pone en primer plano el poder de la palabra. Para el alumnado, es una excelente muestra de cómo no es necesaria una gran producción audiovisual para emocionar; a veces basta una buena interpretación y una banda sonora adecuada.
En clase puede utilizarse para trabajar recursos poéticos característicos de Neruda (metáforas, comparaciones, imágenes cósmicas) y para comentar cómo cambia la percepción de un poema al escucharlo recitado frente a leerlo en silencio. También puede servir como modelo para que los estudiantes graben su propia versión de un poema clásico, explorando diferentes tonos, músicas y encuadres.
3. “Negra sombra” – Rosalía de Castro
“Negra sombra” es un poema emblemático de Rosalía de Castro, incluido en su obra “Follas novas”. La versión en videopoema a la que hacemos referencia realiza una poderosa interpretación que combina instrumentos en directo (guitarra y viola), voz, subtítulos en castellano y una cuidada realización visual.
Los versos, originalmente en gallego, suenan con una musicalidad especial y hablan de una presencia que acompaña de forma constante: «Pra min i en min mesma moras, nin me deixarás nunca, sombra que sempre me asombras». El uso de subtítulos en castellano permite que personas que no dominan el gallego puedan seguir el sentido del poema sin perder su sonoridad original.
La puesta en escena alterna diferentes planos de los intérpretes y detalles de los instrumentos, creando una atmósfera íntima y casi hipnótica. El hecho de que se trate de un poema que se popularizó también como canción hace que el videopoema funcione a medio camino entre el recital y el videoclip.
Desde una perspectiva educativa y cultural, este videopoema es una herramienta magnífica para hablar de la poesía en lenguas cooficiales, de la identidad gallega y de la importancia de rescatar y difundir textos que forman parte del patrimonio literario. También permite trabajar la relación entre poesía y música, invitando al alumnado a comparar distintas versiones musicales de un mismo poema.
4. Elvira Sastre y sus videopoemas
Elvira Sastre, escritora, poeta y traductora, es una de las voces más seguidas de la poesía contemporánea en español, especialmente entre el público joven. Comenzó a compartir sus textos en YouTube en 2012, y desde entonces ha ido construyendo un universo poético muy personal en el que habla de igualdad, amor, desamor y búsqueda de identidad.
Muchos de sus poemas han dado el salto al formato videopoema, a menudo recitados por ella misma y en otras ocasiones interpretados por personas que se sienten identificadas con lo que escribe. Estas piezas suelen acompañarse de imágenes cuidadas, localizaciones urbanas o íntimas y bandas sonoras que subrayan el tono emocional del texto.
El trabajo de Elvira Sastre es especialmente interesante para introducir la poesía actual en contextos educativos donde el alumnado pueda sentir cierta distancia con los clásicos. Sus poemas utilizan un lenguaje cercano, reconocible, y tratan temas muy presentes en la vida cotidiana de los jóvenes, lo que facilita la identificación.
Proponer al grupo que vea y comente algunos de sus videopoemas puede servir como puente entre la poesía que circula en redes y la que aparece en los manuales escolares. A partir de ahí, se puede plantear que creen su propio videopoema sobre cuestiones que les preocupen: igualdad, relaciones, redes sociales, futuro, etc.
5. “Vérsame I” y “Vérsame II”
“Vérsame I” es un videopoema que funciona como collage de voces poéticas procedentes de distintos autores de habla hispana. Se compone de fragmentos de cinco poemas, entre los que destacan “Otherness” de Mario Benedetti, el “Poema 3” de Pablo Neruda y “La bailarina de los pies desnudos” de Rubén Darío.
La autora del videopoema presta su propia voz e imagen, hilando estrofas de estas obras populares sobre una base musical que aporta cohesión a todo el conjunto. La pieza tiene continuidad en “Vérsame II”, donde se incorporan poemas de autores como Pedro Salinas, Gustavo Adolfo Bécquer o Escandar Algeet, ampliando así el abanico de estilos y épocas.
Este tipo de videopoema resulta muy útil para mostrar la diversidad de la poesía en lengua española, incluidos escritores latinoamericanos, desde figuras canonizadas hasta voces contemporáneas. En lugar de tratar cada poema por separado, se propone una experiencia continua que permite apreciar cómo se responden, dialogan o contrastan unos textos con otros.
En el aula, “Vérsame I” y “Vérsame II” pueden usarse como detonante de un proyecto colectivo: seleccionar poemas de distintos autores, escoger fragmentos significativos y construir una narración audiovisual propia que los una. De este modo, el alumnado no solo conoce a varios poetas, sino que aprende a relacionar sus voces y a encontrar un hilo conductor propio.
Iniciativas de videopoemas para el Día Mundial de la Poesía
Más allá de los videopoemas ya publicados en Internet, muchas instituciones aprovechan el Día Mundial de la Poesía para lanzar propuestas abiertas a la participación ciudadana. Bibliotecas, fundaciones, centros de día o administraciones públicas organizan campañas para recopilar vídeos de personas recitando poemas y difundirlos posteriormente en sus redes.
“Que vuelen las palabras”: propuesta en Castilla-La Mancha
Un buen ejemplo de este tipo de iniciativas es “Que vuelen las palabras”, promovida con motivo del Día Internacional de la Poesía por el área de Cultura de Castilla-La Mancha. El objetivo era visibilizar a todas las personas amantes de la poesía de la región a través de un mosaico de vídeos recitando diferentes textos poéticos.
La dinámica era sencilla pero muy cuidada en lo técnico. Las personas interesadas debían grabar un vídeo en formato horizontal, con buena calidad de imagen y de sonido, en el que recitasen una poesía de su elección. La duración máxima establecida era de tres minutos y solo se admitía un vídeo por participante para que todas las voces tuvieran cabida.
Para facilitar la gestión de los archivos se pidió que el nombre del vídeo siguiera un patrón concreto: nombre de la persona que recita, nombre del autor o autora del poema y título del poema. Por ejemplo: “Alicia Sánchez (Góngora – A los celos)”. Junto al archivo de vídeo debía enviarse una ficha cumplimentada con los datos necesarios, nombrada del mismo modo.
El envío de los materiales se realizaba mediante plataformas de transferencia de archivos como WeTransfer u otras similares, así como a través de enlaces de Google Drive. Se indicaba expresamente que no se adjuntaran los vídeos directamente en el correo electrónico, pues no se recibirían por cuestiones de capacidad. Los participantes disponían de un plazo concreto (hasta el viernes 20 de marzo de 2020 a las 10:00 horas) y la propuesta se dirigía exclusivamente a mayores de 18 años.
Una vez recopilados, los vídeos se publicaban en las redes sociales institucionales, especialmente en la página de Facebook de Cultura Castilla-La Mancha, de forma que cualquier persona pudiera disfrutar del resultado y descubrir nuevas voces poéticas. Este tipo de proyectos demuestra que la tecnología puede ser una gran aliada para hacer circular los versos.
Videopoemas en la Fundación Lesionado Medular
Otro caso muy inspirador es el de la Fundación Lesionado Medular, que aprovecha el Día Mundial de la Poesía para involucrar a sus usuarios y usuarias en la creación de videopoemas. El objetivo principal es acercar este género literario a las personas del centro de día y a los residentes, favoreciendo la participación, la creatividad y la expresión personal.
El proyecto se desarrolla a través de la Escuela de Audiovisuales de la propia fundación. El alumnado de esta escuela selecciona primero los poemas que van a trabajarse, buscando tanto textos de corte más clásico como obras de autores y autoras contemporáneos. Después, se encargan de grabar planos en el interior de la fundación y en los espacios de alrededor para disponer de material visual propio.
En una de sus ediciones recientes participaron 19 personas, que crearon 12 videopoemas, mientras se trabajaba en un decimotercer vídeo dedicado específicamente al tema de la discapacidad. Un dato muy significativo es que, de los 13 poemas publicados en esa ocasión, 10 eran originales, es decir, escritos por los propios participantes o por personas cercanas al proyecto.
El proceso incluye también la edición y el montaje de las imágenes, así como la locución por parte del alumnado. De este modo, no solo se trabaja la dimensión literaria, sino también el manejo básico de herramientas de vídeo, la selección de música y la coordinación de un trabajo colectivo. El resultado son piezas únicas, donde cada voz y cada mirada encuentran su lugar.
Estos videopoemas se comparten a través de la web de la fundación y de sus canales de difusión, lo que permite que familiares, amistades y cualquier persona interesada puedan verlos. La experiencia se ha consolidado hasta el punto de que ya se habla de “Video-poemas 2024” como una nueva etapa en la que la Escuela de Audiovisuales ha decidido poner el foco, de manera explícita, en la creación poética año tras año.
La Biblioteca Universitaria y su vídeo colaborativo de poesía
En el ámbito universitario también han surgido propuestas que combinan poesía y formato vídeo. Un ejemplo es la iniciativa de una Biblioteca Universitaria que, con motivo del Día Mundial de la Poesía de 2021, invitó a toda la comunidad universitaria a participar en la creación de un vídeo colectivo dedicado a este género.
La idea era muy directa: cualquier persona interesada debía grabarse leyendo su poema favorito y enviar el vídeo a la biblioteca, bien a través de WhatsApp a un número específico (626 210 811) o bien por correo electrónico a una dirección de desarrollo organizativo. Con todos los vídeos recibidos, el equipo de la biblioteca montaría una pieza final que se difundiría en redes y en la propia web institucional.
La propuesta se alineaba claramente con los objetivos de la UNESCO: reconocer y dar un nuevo impulso a los movimientos poéticos de distintos ámbitos, apoyando la diversidad de idiomas mediante la expresión poética y dando voz también a aquellas lenguas que se encuentran amenazadas. La biblioteca agradecía de antemano la colaboración, dejando claro que se trataba de un proyecto abierto y comunitario.
El resultado fue un vídeo, de algo más de doce minutos, alojado en la plataforma BUstreaming, donde se encadenaban los distintos fragmentos grabados. Cada intervención aportaba un tono, una lengua, un acento y una forma de sentir la poesía, componiendo un mosaico de lo más variado. Para el público universitario, participar supuso una forma diferente de celebrar el 21 de marzo y de ver cómo sus compañeros y compañeras se relacionan con los poemas.
Cómo crear y compartir tus propios videopoemas para el 21 de marzo
A la vista de todos estos ejemplos, queda claro que cualquier persona o colectivo puede animarse a crear videopoemas para celebrar el Día Mundial de la Poesía. No hace falta contar con un gran equipo técnico; lo importante es cuidar algunos aspectos básicos y tener claro el objetivo de la pieza.
Lo primero es elegir el poema. Puede ser un texto clásico de autores como Pablo Neruda, Rosalía de Castro, Mario Benedetti o Bécquer; un poema contemporáneo de voces como Elvira Sastre o Escandar Algeet; o incluso un poema original escrito por quien recita. En contextos educativos o comunitarios es muy enriquecedor mezclar poemas ajenos con creaciones propias.
Después conviene planificar la parte visual y sonora. ¿Se grabará solo el rostro de la persona que recita, como en el videopoema de “Me gusta cuando callas porque estás como ausente”? ¿Habrá escenas simbólicas, como las que aparecen en los trabajos de Marwan? ¿Se añadirán subtítulos, como en “Negra sombra”? ¿Se usará música de fondo y, si es así, será una composición original o libre de derechos?
A nivel técnico, es importante grabar en horizontal y buscar una buena iluminación y un sonido lo más limpio posible, siguiendo las recomendaciones de proyectos como “Que vuelen las palabras”. Si se va a enviar el vídeo a una institución que vaya a difundirlo en redes, suelen establecerse límites de duración (por ejemplo, tres minutos) y requisitos de formato para facilitar su publicación.
También es buena idea nombrar correctamente los archivos de vídeo incluyendo el nombre de la persona que recita, el autor o autora del poema y el título del texto, de forma similar al modelo “Nombre Apellido (Autor – Título)”. Esto simplifica mucho la organización de decenas o cientos de videopoemas, especialmente cuando se trata de proyectos colectivos dirigidos desde bibliotecas, fundaciones o administraciones públicas.
En cuanto a la difusión, existen múltiples posibilidades: compartirlos en redes sociales personales o de centros educativos, enviarlos a campañas abiertas como las que hemos visto, proyectarlos en el aula o en actividades culturales, o integrarlos en páginas web y blogs. Muchas instituciones animan a usar plataformas de transferencia de archivos o servicios en la nube (WeTransfer, Google Drive y similares) para gestionar los envíos sin saturar el correo electrónico.
Todo este movimiento en torno a los videopoemas contribuye a que la poesía salga de los libros y circule por pantallas, pasillos de institutos, bibliotecas, centros sociales y hogares. El 21 de marzo se convierte así en una especie de “fiesta de los versos” donde cualquier persona puede tomar la palabra, mirar a cámara y dejar volar sus propias palabras o las de los poetas que le han marcado.
El auge de los videopoemas ha demostrado que la tradición poética y las nuevas tecnologías no solo son compatibles, sino que juntas pueden formar un tándem muy potente: los versos ganan nuevas vidas en forma de imagen y sonido, los jóvenes descubren que la poesía también está en YouTube y en redes, y colectivos diversos encuentran en este formato una forma accesible y emocionante de expresión cultural y personal.