Algunos estudiantes creen que estudiar y hacer la tarea son la misma cosa. Sin embargo, deben ser abordados como dos tareas separadas, muy distintas la una de la otra, porque requieren estrategias, tiempos y objetivos diferentes para obtener buenos resultados.
Las tareas consisten habitualmente en ejercicios que los profesores asignan a sus alumnos para que los completen en su casa. El propósito general de las tareas es reforzar el conocimiento que se aprende en el aula. Estas tareas sirven para perfeccionar habilidades específicas y conocimientos en un área en particular mediante problemas, ensayos o proyectos concretos.
Estudiar, por el contrario, se refiere al tiempo que los estudiantes pasan por su cuenta repasando el material que han aprendido en clase. Implica organizar, comprender y recordar información mediante técnicas activas como resumir, autoexplicarse y practicar con preguntas.
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Muchos estudiantes piensan que solo hay que estudiar cuando hay que prepararse para un examen; sin embargo, lo mejor es dedicar un tiempo regular para estudiar y asegurarse de que se comprenden todos los conceptos que se están aprendiendo en la clase. Estudiar incluye hacer esquemas, tomar apuntes detallados y leer, además de realizar autoevaluaciones espaciadas en el tiempo.
Una duda frecuente es: cuando alguien dice que estudia muchas horas al día en la universidad, ¿incluye los deberes en ese cómputo? Lo más útil es contabilizarlos por separado: el tiempo de tarea se centra en entregar productos concretos, y el tiempo de estudio en consolidar el aprendizaje. Llevar ambos registros ayuda a planificar mejor y a detectar dónde necesitas ajustar tu esfuerzo.

Aprender a estudiar con eficacia.
Mientras que los estudiantes universitarios son instruidos en muchas disciplinas, a la mayoría nunca se les ha enseñado cómo estudiar en la universidad. Por eso conviene dominar técnicas como el repaso espaciado, la práctica de recuperación (autoexámenes) o el intercalado de materias, que mejoran la retención frente a releer pasivamente.
Como estudiante universitario, debes ser capaz de desarrollar técnicas de estudio eficaces y de este modo estudiarás de una manera más inteligente y tendrás mucho más éxito en tu educación académica. Apóyate en mapas conceptuales, fichas de memoria y explicaciones en voz alta como si enseñaras a otra persona.

Muchos alumnos consideran el estudio como una tarea de enormes proporciones, pero si aprovechan los métodos y herramientas de estudio eficaces, estudiarán sus asignaturas en menos tiempo. Divide el temario en subtareas manejables y alterna bloques cortos con descansos para mantener la concentración.
Antes de seguir, te recomiendo ver este vídeo titulado «Cómo Estudiar Rápido y Bien para Un Examen (y sacar buenas notas)»:
Continúa leyendo para descubrir cuatro consejos para estudiar y que el tiempo de estudio sea más productivo.
Consejo 1: elegir un lugar tranquilo para estudiar.
Es importante que encuentres un espacio tranquilo donde puedas estudiar. Tienes que encontrar un lugar en donde no haya distracciones y con buenas condiciones de iluminación y ergonomía para evitar fatiga.
Puedes elegir una habitación tranquila o una biblioteca donde la gente estudia en lugar de socializar. Asimismo, si bien muchos estudiantes optan por escuchar música mientras estudian, esto también puede ser una distracción. Prueba con sonidos neutros si necesitas ambiente.
Evalúa tus preferencias y prueba diferentes configuraciones para determinar qué ambiente de estudio es ideal para ti. Mantén el escritorio despejado y ten a mano solo lo imprescindible para la sesión.
Consejo 2: establecer una hora específica para estudiar.
Así como si se tratara de cualquier otra cita o compromiso, señala en tu diario un tiempo dedicado exclusivamente a estudiar. Usa bloques de tiempo diferenciados para deberes y para estudio activo.
Elije los días y horas que funcionan mejor para tu estudio, y que se adhieran a tu compromiso. Además, regálate pequeñas recompensas en tus descansos. Toma una taza de café o siéntate y cierra los ojos durante un minuto antes de despejar tu mente.
Integra metodologías como GTD para capturar y organizar tareas, y define tus MIT (Most Important Tasks) del día. En contextos cambiantes (entornos VUCA), mantén flexibilidad para adaptar el plan sin perder el foco.
Consejo 3: asegúrate de que tienes todos los materiales de estudio que necesitas.
Reúne todos los libros de texto, notas y apuntes que se necesitan para estudiar. También recuerda que no debes llevar cosas que no necesitas o que te pueden distraer. Deja tu teléfono móvil. Ponlo en silencio y guárdalo en una mochila.
Si estás utilizando un ordenador para estudiar, no te distraigas con las redes sociales o los videojuegos. Al traer solamente los materiales que necesitas, será más fácil mantenerte concentrado. Considera usar temporizadores y bloqueadores de webs para evitar interrupciones.
Consejo 4: mantener una actitud positiva en el estudio.
Muchos estudiantes temen estudiar, tal vez porque no lo están haciendo bien o sienten que no es algo útil para alcanzar el éxito. Reformula el reto como una oportunidad de mejora progresiva.
Acércate a tu tiempo de estudio con una perspectiva positiva. Incluso si estás abordando un tema difícil, mantener una actitud positiva hará que tu tiempo de estudio sea menos pesado y te ayudará a asimilar mejor el material. Celebra pequeños avances para sostener la motivación.
Tómate todo el tiempo que necesites para aprender un tema, y no te castigues si estás teniendo dificultades para aprendértelo. Además, tómate el tiempo necesario para aprender las técnicas de estudio que más te convengan, como crear microobjetivos diarios y revisiones semanales.
Veremos los diferentes métodos de estudio con detalle más adelante y aprenderás habilidades que te facilitarán mantener una actitud positiva. Más información.
Diferencias clave entre estudiar y hacer la tarea
Hacer la tarea es ejecutar instrucciones concretas (ejercicios, prácticas, ensayos) con un resultado entregable y criterios definidos por el docente. Estudiar es consolidar comprensión de forma autónoma, sin un producto inmediato, enfocándote en dominar ideas y procedimientos.
- Objetivo: la tarea busca completar actividades; el estudio busca comprender y retener.
- Tiempo: la tarea tiene plazos; el estudio requiere regularidad y planificación.
- Métrica: la tarea se evalúa con entrega; el estudio se mide con autoevaluaciones.
- Estrategia: la tarea pide aplicar; el estudio pide practicar recuperar información y explicar con tus palabras.
¿Empiezo por la tarea más difícil o por la más fácil?
Existen dos enfoques válidos y complementarios. Elegir uno u otro depende de tu energía, tiempo y complejidad del día.
Empezar por la tarea más difícil
Popularizado como «trágate ese sapo«, consiste en atacar primero la tarea más compleja. Ventajas: aprovechas la energía alta de primera hora, reduces la ansiedad y evitas procrastinar. Desventajas: si es muy larga, puede consumir tu jornada y dejar otras tareas sin tocar.
Empezar por la tarea más fácil
Ofrece impulso inicial y sensación de progreso. Al encadenar pequeños logros, entras en flujo y despejas pendientes menores. Riesgo: convertirlo en procrastinación estructurada frente a lo importante.
No utilices las tareas fáciles para procrastinar.
Una estrategia híbrida: realiza 1-2 tareas breves para coger ritmo, y pasa a tu Big Rock (la más importante) durante un bloque profundo. Cierra con tareas cortas para rematar el día.
Planificación práctica para combinar estudio y deberes
1) Separa bloques: asigna tiempo específico para deberes (entregas) y para estudio (repaso activo). 2) GTD + MIT: captura todo, clarifica, organiza y elige 2-3 tareas cruciales diarias. 3) Anticípate a lo VUCA: deja márgenes para imprevistos.
Divide lo complejo en subtareas. Como dijo Concepción Arenal:
Cuanto más se dividen los obstáculos, más fáciles son de vencer.
Aplica esta idea a tus asignaturas: crea checklists de estudio (temas, ejercicios tipo, glosarios) y alterna práctica y teoría para consolidar sin saturarte.
Con un calendario realista, diferencias claras entre estudiar y hacer la tarea, y técnicas probadas, tu rendimiento académico será más consistente y sostenible a lo largo del curso.

