Las mejores frases de Mario Benedetti

Mario Benedetti fue un poeta, escritor y dramaturgo al que todos debéis conocer, y para ayudaros en el proceso y animaros para que veáis lo positivo de su obra, os hemos preparado una colección con las mejores frases de Mario Benedetti, un compendio fantástico que os ayudará a conocer un poco mejor a este hombre que perteneció a la generación del 45.

Mario Benedetti, un escritor que debe formar parte de vuestra biblioteca

Imaginamos que la mayor parte de vosotros conocerá a Mario Benedetti, pero también es cierto que entre nuestros seguidores hay muchos jóvenes que todavía están en proceso de formación y es posible que no hayan tenido la posibilidad de leer nada de este fantástico escritor uruguayo, y es por ello que pensamos que con una serie de frases destacadas dentro de su obra os vamos a poder motivar a que veáis la importancia de tenerlo dentro de vuestra colección de escritores más importantes de la historia.

A su vez también os recomendamos que conozcáis un poco más su vida, ya que buena parte de ella está representada en su obra, la cual consta de más de 80 libros de los cuales buena parte han sido traducidos a más de 20 idiomas, con lo cual es evidente la repercusión mundial de este hombre que nació el 14 de septiembre de 1920 en el Paso de los Toros en Uruguay.

En cuanto a su fallecimiento fue a la edad de 88 años un 17 de mayo de 2009 en Montevideo, y dos de las obras más destacadas de este ganador del premio Morsoli, un galardón que tenía como objetivo premiar la cultura en Uruguay reconociendo a aquellas personas que ofrecían una aportación positiva, son La tregua y Gracias por el fuego, de manera que os recomendamos que, si queréis empezar a leer algo de este hombre, empecéis por estas obras ya que no os vais a arrepentir.

Cabe destacar que, por problemas económicos, Mario Benedetti no pudo finalizar sus estudios en el Liceo Miranda, de manera que tuvo que seguir estudiando por libre a la vez que trabajaba.

Conoce las frases de Mario Benedetti más destacadas

A continuación os ofrecemos algunas de las frases más populares de Mario Benedetti.

  • “Ida y vuelta” viéndola en retrospectiva fue una mala obra, tuvo premios y demás, pero yo no estoy conforme con su éxito y, creo que su posición política estuvo muy mal planteada.
  • “Los suicidas son asesinos tímidos” siempre me ha gustado esa frase y siempre la amaré.
  • A veces me siento infeliz sin un motivo concreto.
  • Algunas cosas del pasado desaparecieron, pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.
  • Aquí hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.
  • Artigas es una de las figuras más progresistas de américa, tres años antes de que naciera Marx, él ya había escrito la primera reforma agraria.
  • Así estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos.
  • Cada vez que te enamores no expliques a nadie nada, deja que el amor te invada sin entrar en pormenores.
  • Cinco minutos son suficientes para vivir una vida entera, así de relativo es el tiempo.
  • Contra el optimismo no hay vacunas.
  • Creo que la vida es un paréntesis entre dos nadas. Soy un ateo. Creo en un dios personal, el cual es la consciencia, y eso a lo que tenemos que rendir cuentas cada día.
  • Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas de pronto cambiaron todas las preguntas.
  • Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.
  • Cuando las cosas se pusieron difíciles en nuestro país, afortunadamente la revista cruzó las dos fronteras.
  • Cuando los odios andan sueltos, uno ama en defensa propia.
  • Cuando tengo preocupaciones, miedos o una historia de amor, tengo la suerte de ser capaz de transformarlo en un poema.
  • De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: de la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra.
  • De pronto nos sentimos prisioneros de una circunstancia que no buscamos, sino que nos buscó.
  • De todas aquellas manos, la suya era la única que me transmitía la vida.
  • Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas.
  • Después de la alegría viene la soledad, después de la plenitud viene la soledad, después del amor viene la soledad. Ya sé que es una pobre deformación, pero lo cierto es que en ese minuto uno se siente sólo en el mundo, sin asideros, sin pretextos, sin abrazos, sin rencores. Sin las cosas que unen o separan. Y en esa sola manera de estar solo, ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
  • Después de todo, la muerte solo es un síntoma de la vida.
  • El amor es una palabra, un pedacito de utopía.
  • El Nazismo apareció justo cuando yo comencé en la escuela alemana, como consecuencia vivíamos bajo una discriminación. Los de familia alemana estaban destinados a la clase A y nosotros a la clase B, por eso nos peleábamos en todos los recreos.
  • El plan trazado es la absoluta libertad. Conocernos y ver que pasa, dejar que corra el tiempo y revisar. No hay trabas. No hay compromisos.
  • El que hace trampa es porque no tiene coraje para ser honesto.
  • Ella no decía nada. Le gustaba que él le dijera cosas, pero ella callaba. Solo sus manos y sus ojos hablaban y eso bastaba.
  • En ciertos oasis el desierto es sólo un espejismo.
  • En este mundo tan codificado con internet y otras navegaciones, yo sigo prefiriendo el viejo beso artesanal que desde siempre comunica tanto.
  • En realidad, sólo existe la dirección que tomamos, lo que puede haber sido ya no vale.
  • En Uruguay dependíamos de las muertes lejanas, de esos pueblos que dependía de nuestra carne y nuestra lana. Todo eso llevo a un auto convencimiento, y un convencimiento hipócrita de que ya todo había terminado.
  • Es casi ley, los amores eternos, son lo más breves.
  • Es claro que lo mejor no es la caricia en si misma, sino su continuación.
  • Es curioso cómo a veces se puede llegar a ser tan inocentemente cruel.

  • Es lindo saber que usted existe.
  • Esa felicidad con todas sus letras en mayúsculas no existe ¡Ah! Pero si fueran en minúsculas sería tan similar a lo que viene siendo nuestra pre-soledad.
  • Fíjese que cuando sonríe se le forman unas comillas en cada extremo de su boca. Esa, su boca, es mi cita
  • Fue muy importante desde mi punto de vista la actitud moral de mi padre que por un exceso de honestidad prefirió asumir todas sus deudas en lugar de declararse en la quiebra.
  • Hay diez centímetros de silencio entre tus manos y mis manos, una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios. Y algo que brilla así de triste entre tus ojos y mis ojos.
  • Hay menos tiempo que lugar, no obstante, hay lugares que duran un minuto y para cierto tiempo no ha lugar.
  • Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio.
  • La gente me decía que era muy afortunado por haber tenido éxito con el primero libro “Poemas de la Oficina” y yo les decía que no, que ese era el octavo, pero de los otros siete nadie se había enterado.
  • La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.
  • La infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.
  • La mariposa recordará por siempre que fue gusano.
  • La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos.
  • La perfección es una pulida corrección de errores.
  • La realidad es un manojo de problemas sobre los cuales nadie reclama derechos de autor.
  • La seguridad de saberme capaz para algo mejor me puso en las manos la postergación, que al fin de cuentas es un arma terrible y suicida.
  • La soledad nunca viene sola, si se mira por sobre el hombro mustio de nuestras soledades, se verá un largo y compacto imposible; un sencillo respeto por terceros o cuartos; ese percance de ser buena gente.
  • La verdadera división de las clases sociales habría que hacerla teniendo en cuenta la hora en que cada uno se tira de la cama.
  • La vida de oficina me dio muchos temas, sería mal agradecido si no dijera eso; pero me aburrí de esa vida y volví al periodismo.
  • La víspera indeleble es un libro muy malo, yo nunca lo incluyo en el inventario de lo malo que es.
  • Lo cierto es que yo ignoraba que tenía en mí esas reservas de ternura.
  • Lo nuestro es ese indefinido vínculo que ahora nos une.
  • Lo que más me gusta de vos es algo que no habrá tiempo capaz de quitártelo.
  • Lo que me convirtió al anti imperialismo fue mi visita a los Estados Unidos. La discriminación con respecto a negros, puerto riqueños y checanos. Fue algo que me conmovió mucho.
  • Lo qué uno quiere de verdad, es lo que está hecho para uno; entonces hay que tomarlo, o intentar. En eso se te puede ir la vida, pero es una vida mucho mejor.
  • Los odios vivifican y estimulan solo si es uno quien los gobierna; destruyen y desajustan cuando son ellos los que dominan.
  • Los pintores que nunca me gustaron en las reproducciones me gustaban en los cuadros originales. Las visitas a los museos fue una de las cosas que más me importó en mis viajes.
  • Los poetas en aquella época escribían sobre flores y gacelas e incluso una fauna que ni siquiera existía en el lugar. Los poetas no vendían nada, el público no demostraba ningún interés por esa generación.
  • Los sentimientos son inocentes como las armas blancas.
  • Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.
  • Más que sus ojos, su mirada. Miraba como queriendo decir algo y no diciéndolo.
  • Me explicaron que era una cordial invitación a que me fuera de inmediato.
  • Me gusta el viento, no sé por qué, pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar.
  • Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que sale del corazón.
  • Me gustaría mirar todo de lejos pero contigo.
  • Melancolía: manera romántica de estar triste.
  • Mi padre y mi madre, aunque nunca se divorciaron, siempre se llevaron muy mal; para un niño siempre es algo traumatizante, mi forma de escribir mucho tiene que ver con eso.
  • Mi primer viaje a los Estados Unidos me hizo darme cuenta de la influencia norte americana que estábamos teniendo en el país, de allí nace ese libro: La Pell de Brau
  • Nacemos tristes y morimos tristes, pero en el entretiempo amamos cuerpos cuya triste belleza es un milagro.
  • Necesito no caer en el remoto riesgo de necesitarte.
  • No hay que prometer nada porque las promesas son horribles ataduras, y cuando uno se siente amarrado, tiende a liberarse, eso es fatal.
  • No me tientes, que si nos tentamos no nos podremos olvidar.
  • No sé por qué, pero hoy me ha dado por extrañarte, por echar de menos tu presencia. Alguien me dijo que el olvido está lleno de memoria.
  • No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices.

  • No solo intervienen los condicionantes de la infancia sino la moral pública como país, nos hizo esclavos de las apariencias.
  • No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, ya te dije que el mundo es incontable.
  • Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.
  • Ojalá que la espera no desgaste mis sueños.
  • Para mí el género que más me importa de lo que escribo es la poesía, después el cuento y luego el ensayo. De último la novela. Aunque tal vez sea lo que más dinero me haya devengado.
  • Pedir perdón es humillante y no arregla nada. La solución no es pedir perdón, sino evitar los estallidos que hacen obligatorias las excusas.
  • Porque tú siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero.
  • Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme.
  • Puedes venir a reclamarte como eras. Aunque ya no seas tú.
  • Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.
  • Que el mundo y yo te queremos de veras, pero yo siempre un poquito más que el mundo.
  • Que te quede bien claro. Donde acaba tu boca, ahí empieza la mía.
  • Querido, nuestro matrimonio no ha sido un fracaso, sino algo mucho más horrible: un éxito malgastado.
  • Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden.
  • Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.
  • Se despidieron y en el adiós ya estaba la bienvenida.
  • Se oyen pasos de alguien que no llegan nunca.
  • Se que voy a quererte sin preguntas, sé que voy a quererte sin respuestas.
  • Si alguna vez me suicido, será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso.
  • Si el corazón se cansa de ver, ¿Para qué sirve?
  • Si habito en tu memoria no estaré solo.
  • Si uno conociera lo que tiene con tanta claridad como conoce lo que le falta.
  • Siempre ando de mal genio. Yo qué sé. Como si me sintiera incómodo conmigo mismo.
  • Sin embargo todavía dudo de esta buena suerte, porque el cielo de tenerte me parece fantasía.
  • Somos tristeza, por eso la alegría es una hazaña.
  • Sus labios eran una caricia necesaria, cómo podía haber vivido hasta ahora sin ellos.
  • Suspiros de esperanzas ya perdidas.
  • También siento un leve resquemor frente a lo cursi, y a mí lo cursi me parece justamente eso: andar siempre con el corazón en la mano.
  • Te espero cuando la noche se haga día, ?suspiros de esperanzas ya perdidas. ?No creo que vengas, lo sé.
  • Te espero cuando miremos al cielo de noche: tú allá, yo aquí.
  • Te he dejado pensando en muchas cosas, pero ojalá pienses un poco en mí.
  • Tengo la horrible sensación de que pasa el tiempo y no hago nada y nada acontece, y nada me conmueve hasta la raíz.
  • Todas las noches me torturo pensando en ti.
  • Todos necesitamos alguna vez un cómplice, alguien que nos ayude a usar el corazón.
  • Todos queremos lo que no se puede, somos fanáticos de lo prohibido.
  • Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada.
  • Un abogado con cartera puede robar más que mil hombres armados.
  • Un pesimista es solo un optimista bien informado.
  • Un río de tristeza circula por mis venas, pero me he olvidado de llorar.
  • Una confesión: la soledad ha dejado de herirme.
  • Una de las cosas más agradables de la vida: ver cómo se filtra el sol entre las hojas.
  • Usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme.
  • Usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo tengo muy pocas para concurrir la suya.
  • Y aunque no siempre he entendido? mis culpas y mis fracasos?, en cambio sé que en tus brazos el mundo tiene sentido.
  • Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.
  • Ya casi es hora de que empiece a dedicarte mi insomnio.
  • Yo amo, tú amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.
  • Yo no sé si dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
  • Yo quisiera ser yo, pero un poco mejor.

Esperamos que os hayan gustado estas frases, y por supuesto os animamos a que conozcáis la obra literaria de este hombre, así como su historia y el modo en que fue evolucionando con el paso de los años.


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