He visto un montón de historias de “antes y después” pero esta es la mejor

Jordan Grahm no siempre fue un entrenador personal que se centra en el mejoramiento de su propia vida y la de los demás. No, él era una persona con sobrepeso y depresión. Su transformación duró una década, pero finalmente se dio cuenta de lo que era importante en la vida: su propia salud. Su transformación es una de las historias más inspiradoras que he visto. Mira:

Durante toda mi vida tuve problemas de sobrepeso.

En noveno grado empecé a jugar al fútbol, ??con un peso de 131 kilos. Tenía sólo 13 años.

Los entrenadores querían que yo fuera cada vez más grande, más fuerte y más rápido, así que comí mucho y entrené duro.

Mi mamá siempre me motivó y quería que yo estuviera en mejor forma para que pudiera disfrutar de mi vida mucho más.

3 semanas antes de mi 15º cumpleaños, una tragedia ocurrió: mi madre falleció repentinamente. Mi motivación para entrenar y para estar en mejor forma desapareció por completo.

La comida era mi vía de escape y mi manera de hacer frente a la depresión que sufrí debido a la muerte de mi madre. También empecé a consumir drogas para adormecer mis sentimientos y escapar de la realidad.

No me preocupaba por mi futuro en absoluto. Al final de mi último año en la escuela secundaria yo ya estaba cerca de los 181 kilos.

Pasó el tiempo y me conseguí un trabajo sedentario. Continué aumentando de peso.

A finales de 2007 yo pesaba más de 185 kilos. La depresión todavía estaba presente en mi vida.

El 30 de marzo de 2008, a las 3 de la mañana, sufrí un grave accidente de coche que podría haberme matado. Necesitaron 5 personas para ponerme en una camilla. Al día siguiente cuando fui a hacerme una resonancia magnética, apenas encajaba a la máquina. Tuvieron que meterme en una especial, mucho más grande.

Ese día decidí que tenía suficiente. Decidí cambiar la forma en que vivía, cambiar la forma en que comía y empecé a hacer ejercicio. Empecé a caminar con mi perro 1’5 kilómetros subiendo una colina. Me llevaba casi una hora completar ese kilómetro y medio. Poco a poco fui acelerando el ritmo y la distancia.

Un día subimos la colina 10 veces sólo para demostrarme a mí mismo que era posible. Mi perro me estaba salvando la vida.

Empecé a estudiar nutrición. También empecé a recibir clases boxeo. Por fin me sentía feliz.

Tengo el certificado de entrenador personal a través de la Academia Nacional de Medicina Deportiva (NASM). Si te sientes mal, no pierdas la esperanza.

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2 comentarios

  1.   Aurora Sanchez dijo

    Un video que nos debe impulsar a hacer un esfuerzo por mejora nuestra salud

  2.   Mery Velez dijo

    VALIENTE…

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