Encuentra los diferentes tipos de creencias segĂșn su contexto

El ser humano, desde tiempos inmemoriales nace con la capacidad innata de creer. Desde el tiempo de las cavernas, pasando por la edad media y siguiendo adelante hasta nuestros dĂ­as, hemos, como raza, evolucionado mucho; sin embargo, a la hora de pensar y de creer seguimos siendo esa misma raza que poblĂł la tierra siendo poco mĂĄs que una cultura pagana.

Todos nosotros, indiferentemente del credo que pregonamos, o inclusive si pregonamos no creer en nada, incluso ahĂ­ estamos promoviendo una forma de creencia.

Si tomamos un ejemplo, una persona creyente en la religiĂłn posee una creencia basada en la existencia de un dios, o de varios dioses, sea cual sea el caso. Al mismo tiempo, una persona atea tiene la creencia de que no existe dios alguno y que todo se debe en su mayorĂ­a a la ciencia. Indiferentemente de que crea o no en un dios, una persona cree en algo.

Ahora, cuando hablamos de creencia hablamos tambiĂ©n de las partes de nuestra personalidad que eligen mantener la fe ciega en algo en lo que creemos. Pasamos no Ășnicamente por la rama de la religiĂłn, sino que al afirmar una cosa creemos que es una verdad y de esa forma la manifestamos ante el mundo. En eso es precisamente en lo que se basan las creencias; en esos actos de fe que, como seres humanos, pregonamos y dejamos que continĂșen su curso.

¿Qué es una creencia?

Los conceptos que, en nuestra lengua, le atribuimos a la creencia, es el de algo en lo que tenemos una fe ciega, y que nos parece y resulta una verdad inamovible, pues nadie que lo intente podrĂĄ hacernos cambiar de parecer en cuanto a nuestros pensamientos hacia esa creencia.

En otro concepto que le damos a la creencia en nuestro lenguaje se trata de la opiniĂłn que podemos tener sobre una persona o un objeto. Asimismo se emplea en el mismo contexto anterior, pues en estas opiniones que tenemos tampoco nos podrĂĄn mover y cambiar lo que pensamos. Esto son los conceptos que se le atribuyen en nuestra lengua a las creencias.

ÂżDe dĂłnde sacamos las creencias?

Las creencias se originan desde que somos niños, puesto que desde que comenzamos a desarrollar consciencia somos capaces de crearnos nuestros propios dogmas y pensamientos. Siguiendo en esta base de ideas, podemos decir que las creencias las desarrollamos en base a las cosas que aprendemos y vemos durante nuestra niñez y adolescencia.

En el momento en el que comenzamos a aprender comenzamos a creer, e indiferentemente de que creamos en cosas reales y demostradas, o en fantasĂ­as y cuestiones que no tienen respuesta cientĂ­ficamente hablando, somos capaces de pensar que las cosas son asĂ­, y nada nos sacarĂĄ de nuestra idea.

En el caso de los niños, es muy comĂșn que comiencen su vida teniendo creencias y pensamientos que los derivan a un mundo de fantasĂ­a.

Hay quienes piensan que esto es malo para los niños, puesto que hay que inculcarles siempre la realidad. Sin embargo, hay expertos que afirman que permitir que los niños crean en las fantasías propias de la niñez, como el hada de los dientes o el conejo de pascua, es beneficioso para ellos, no solo porque les permite conservar esa pureza de la infancia, sino porque, al momento de revelarles la verdad, aunque pueda ser duro para algunos, les demostramos que no todo lo que uno piensa que es real o que es correcto, es en realidad, así.

Les enseñamos que las creencias pueden cambiar y, es mås, que es necesario que lo hagan para que, como personas, podamos evolucionar.

 Los tipos de creencias

Cuando nos hablan de creencias, solemos pasar directamente a lo que se refiere a las creencias religiosas. Por alguna razón brincamos directamente a la religión cuando hablamos de esto, y no es para menos, puesto que la creencia en una religión es de las mås, no solo importantes, sino también de las mås aferradas.

En la mayorĂ­a de los casos, las personas que tienen creencias religiosas tenderĂĄn a poder creer de mejor manera, puesto que estĂĄn ligadas a dogmas de fe en los que se les permite creer que incluso las cosas mĂĄs inverosĂ­miles pueden llegar a ser posibles.

En realidad este se trata como un enfoque sano a la hora de discutirlo, puesto que las personas que tienen creencias religiosas son normalmente menos propensos al cinismo que demuestran quienes no las tienen.

A pesar de esto, la creencia se divide en varios subtipos, y todo depende del momento en el que se esté, y del tema que se esté tratando. Aquí estudiaremos algunos de los tipos que conforman las creencias:

Creencias normativas

En este tipo podemos tratar con las creencias descriptivas, y las morales, también llamadas normativas.

  • Creencias descriptivas: Estas son las que se adquieren por un simple calco imperfecto de la realidad. Estas nos muestran lo que vivimos en el presente, asĂ­ sea esto lo que queremos o no.
  • Creencias morales: Este grupo de creencias nos hablan de lo que estĂĄ bien y lo que estĂĄ mal, y mediante este tipo de creencias podemos llegar a moldear nuestra conducta.

Creencias segĂșn la consciencia

En muchas maneras, encontramos creencias que tienen un grado tal de importancia en nuestra psique, que ya las podemos tomar de una manera inconsciente. Esta distinción es confusa porque no podemos estar del todo seguros de hasta qué punto una idea es inconsciente o no.

  • Creencias conscientes: Cuando hablamos de estas creencias nos referimos a aquellas que forman parte de nuestro discurso diario, y en el modo en que expresamos nuestras convicciones, bien sea de manera verbal o escrita, y con la que nos referimos a nuestras opiniones.
  • Creencias inconscientes: La creencia inconsciente es la que se puede expresar mediante actos involuntarios o pensamientos. Por ejemplo una persona que cree que mentir estĂĄ siempre mal puede darse cuenta de que no piensa realmente esto si se le da una situaciĂłn en la que no tenga consecuencias terribles.
  • Creencias religiosas: Cuando hablamos de creencias religiosas, podemos remontarnos a cualquier etapa de la historia, puesto que la religiĂłn ha tenido un amplio margen de acciĂłn en el comportamiento del ser humano desde tiempos inmemoriales.

En esta vertiente debemos de saber distinguir entre creencias religiosas y creencias seculares.

  • Creencias religiosas: Como su nombre lo indica, estas creencias estĂĄn ligadas de manera fĂ©rrea a una religiĂłn, y con la misma fĂ©rrea determinaciĂłn la persona se amoldarĂĄ y se aferrarĂĄ a los dogmas y mandamientos de esta, indiferentemente de su popularidad, pues en ello ha basado su fe.
  • Creencias seculares: son aquellas que no se encuentran ligadas a ninguna religiĂłn, y en este caso puede tratarse de todas las demĂĄs creencias. En el caso del ateĂ­smo estĂĄ sujeto a debate si es una creencia religiosa o secular, puesto que aunque dicen no creer en las religiones, su principal creencia se basa en estas, puesto que creen que no son ciertas.

Creencias segĂșn su utilidad

La creencia que tengamos puede también tener cierto impacto en nuestra calidad de vida. Es por ello que debemos de saber distinguir entre creencias adaptativas y desadaptativas.

  • Creencias adaptativas: Son aquellas que nos permiten seguir con nuestro dĂ­a a dĂ­a sin tener con esto que hacerle daño a nadie o perjudicar de alguna manera a otra persona o ser viviente.
  • Creencias desadaptativas: En esta categorĂ­a estĂĄn aquellas creencias que no nos permiten llevar una vida sin perjudicar o sentir prejuicios por otras personas con las cosas en las que creemos. Una especie de creencia desadaptativa puede ser la creencia de que hay razas inferiores, o la creencia predominante del nacionalsocialismo de que tanto los homosexuales como los judĂ­os debĂ­an ser exterminados.

Creencias colectivas

HistĂłricamente, se sabe que una persona puede aferrarse mĂĄs a una creencia si siente que la comparte con una o mĂĄs personas en su entorno. A la hora de creer quizĂĄs la cantidad de creyentes sea tanto, o mĂĄs importante, que el tema en el que crees. Es por ello que muchas veces las iglesias son la mejor forma para creer en una religiĂłn, pues gracias a ellas una persona puede juntarse con varias que comparten sus creencias y su manera de vivir.

En el ĂĄmbito polĂ­tico tambiĂ©n se han dado mĂșltiples reuniones en base a la creencia en determinado tema. Es por ello que la mayorĂ­a de los paĂ­ses del mundo toman un gobierno bipartidista, en el que muchas personas generan grupos y comitĂ©s que apoyan a cierta rama del gobierno, mientras que otras se juntan en apoyar a otro sector.

A la hora de determinar la creencia en personas jóvenes, la forma mås sencilla de abordarlas es en la escuela, pues es aquí donde los niños y adolescentes desarrollan el comportamiento grupal, y mediante las clases y las conversaciones pueden establecerse creencias grupales en un salón de clases.