Saber decir que no

Aprende a decir que no

Saber decir que no marcando límites hacia otras personas sin necesidad de hacerles daño únicamente mostrando nuestra negativa ante alguna situación o petición es la base de la asertividad y de unas relaciones interpersonales saludables.

Tener buena asertividad es necesario también para tener buena autoestima y evitar que otros nos manipulen. Es una forma de poder comunicarte con los demás de manera saludable y dando valor a tus pensamientos, tus derechos y a mostrar a los demás que tus necesidades son igual de importantes que las de otros.

Si pones límites sabrás resolver los conflictos eficazmente

Cuando sabes decir que no y tienes asertividad, podrás resolver mejor los conflictos y negociar las soluciones que puedas tener con otras personas. Si esto no se hace podrías caer en la manipulación de otros y que los problemas se hicieran cada vez más grandes, haciéndote sentir aún peor por no haberlo hecho mejor.

Las consecuencias negativas de no saber decir que no, de no poner límites cuando es necesario, y en definitiva, de no ser una persona asertiva, siempre acarrearán graves problemas a tu vida. Por este motivo, resulta tan importante que pongas de tu parte y que la asertividad sea una parte más de tu personalidad a partir de hoy mismo.

En caso de que no la trabajes bien seguirás con el problema de no saber decir que no. Será realmente complicado para ti negarte a los demás a sus peticiones y decir que no se convertirá en un gran trabajo personal.

La importancia de decir que no

Serás capaz de acceder a otros aunque sus peticiones sean contrarias a tus pensamientos, principios, necesidades o deseos. Esto ocurre porque tendrás miedo de las consecuencias negativas al negarte a hacer algo, aunque no quieras hacerlo. Pero, ¿qué es lo peor que puede pasar si te niegas? Es importante que te centres en ti por encima de todas las cosas.

Las consecuencias de aceptar lo que realmente no quieres hacer, son únicamente problemas que te causarán en tu interior. Te sentirás culpable por hacer cosas que no quieres y enfado contigo mismo por acceder a algo que realmente no querías llevar a cabo.

Porque si otras personas se enfadan o les sienta mal que no hagas algo que no quieres, significará que no te respetan como persona y por lo tanto, necesitan que les marques límites para que no vuelva a ocurrir.

La importancia de saber decir que no

Como te estarás imaginando decir que no es muy importante ya que es la base fundamental de la asertividad y de tu autoestima. Es fundamental trabajar la asertividad y el poner límites diciendo que no para que así, te des cuenta de que tendrá beneficios en tu vida.

Algunos de los beneficios que tiene saber decir que no son:

  • Evitas que te manipulen.  Al poner límites a los demás y dejar claro que hay cosas que no haremos, no podrán manipularte ni aprovecharse de ti.
  • Evitas el resentimiento. Podrás evitar la sensación de que otros hacen contigo lo que quieren evitando del mismo modo un sentimiento de resentimiento hacia otros y hacia ti mismo por no haber marcado límites.
  • Tienes más seguridad personal. Cuando eres capaz de decir que no y de marcar límites a otras personas te sentirás mejor contigo mismo/a. Tu autoestima comenzará a crecer y sentirás más confianza contigo mismo.
  • Tomas mejores decisiones. Teniendo en cuenta todos los puntos anteriores, todo esto hará que al tener más confianza en tu persona, seas capaz de tomar mejores decisiones, tomando el timón de tu vida y sabiendo lo que quieres y lo que no quieres en ella.
  • Evitas implicarte en cosas que no te incumben. Al marcar límites, serás capaz de evitar implicarte en situación que después podrías arrepentirte. Al decir que no podrás evitar inmiscuirte en situaciones que vulneren tus principios, tus pensamientos o que te generen un gran malestar emocional.
  • Evitas tener una sensación negativa hacia ti. Podrás evitar tener una sensación o imagen negativa de tu propia persona porque aprenderás a mostrar a los demás lo que sí aceptas y lo que no aceptarás de ningún modo, por mucho que te insistan.

No es no

No tengas miedo a decir que no

Para empezar debes dejar el miedo a dar tu negativa a un lado y para siempre. Si siempre cedes a las peticiones de los demás, te supondrá un problema interno demasiado grande como para aguantar ese malestar mucho tiempo. Tendrás consecuencias emocionales severas y esto es mejor evitarlo a toda costa.

No eres mala persona por negarte a hacer algo que no quieres, más bien son las otras personas las que no te tienen en consideración cuando te piden algo que no quieres hacer. Pero, ¿y si no saben que no quieres? Entonces es cuando debes marcar tus límites claros.

Y recuerda, que si una relación con otra persona se acaba porque no has cedido a sus peticiones, entonces lo que está claro es que esa persona no tiene que estar en tu vida, es mejor alejarte y poner distancia emocional para evitar más manipulaciones por alguien que no es capaz de respetarte.

Aprende a decir que no con asertividad

Para decir que no correctamente debes hacerlo con asertividad. Primero tendrás que identificar en tu mente aquellas situaciones en las que dijiste que sí cuando realmente querías decir qué no. Piensa también con quién te pasa más y por qué. Recapacita sobre las emociones que sientes y qué es lo que te hace aceptar peticiones que no quieres aceptar. ¿Realmente merece la pena?

Una vez que tengas pensadas las situaciones en las que más te ocurre, entonces tendrás que poner en práctica los siguientes consejos. Primero tendrás que imaginarte la escena en tu cabeza y hacerlo visionándote a ti mismo siendo asertivo. Así, cuando se te den estas situaciones de nuevo en la vida real, tendrás más estrategias mentales para poder llevar a cabo la asertividad y podrás decir que no con mayor facilidad y seguridad en ti mismo.

Ten presente que tus razones para decir que no son tan válidas y se deben respetar tanto que las peticiones de los demás.

Práctica delante del espejo

Además de imaginar las situaciones en tu mente, ponte delante del espejo y practica diciendo frases del tipo:

  • No lo haré ya que no es de mi incumbencia
  • Gracias por pensar en mí para esto, pero no lo haré
  • Comprendo tu inquietud pero no cuentes conmigo para ello
  • Yo no lo haré, pero seguro que tú sí puedes hacerlo

Repite frases de este tipo visualizando diferentes situaciones. Lo mejor es que pienses en situaciones que ya te han pasado y que representes las frases que te hubiera gustado decir, ¡para decirlas con confianza en el futuro!

Chica diciendo que no a su jefe

No pidas disculpas por negarte a algo

Si te disculpas al negarte a algo, parece que negarte es algo malo, y no es así. Como mucho puedes decir frases del tipo: “Lo lamento por ti, pero no lo haré”. Lo que importa es decir las cosas con calma, seguridad y sin ningún ápice de culpa.

La empatia es la clave

La empatía es la clave cuando se quiere aprender a decir que no, por eso, puedes escuchar al otro para comprender qué quiere, pero luego usa la asertividad para imponer tus necesidades y derechos. No tienes que caer bien a los demás, ni tampoco necesitas su aprobación. Usa la empatía pero no te dejes manipular por nadie.

Puedes decir un no rotundo sin necesidad de ser agresivo. Simplemente hazlo con calma y tranquilidad.


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