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7 ejercicios para mejorar la falta de empatía y cuál es el más efectivo

desarrollar empatia

La vida a veces puede ser tan estresante que nos impide fijarnos en los problemas de otras personas. Solo nos fijamos en nosotros mismos y nos olvidamos de los sentimientos y emociones de los demás.

Hoy vamos ver una serie de actividades para mejorar nuestra empatía pero antes de ello vamos a ver un vídeo titulado “¿Y si fuéramos todos más empáticos?”

Todo el vídeo está ambientado en un hospital en donde decenas de personas que no se conocen entre sí se cruzan sin apenas mirarse. Sin embargo, todos tienen una historia personal que les alegra o les preocupa. ¿Qué pasaría si tuviéramos el poder de saber qué es lo que está pensando ese desconocido con el que cruzamos?

Definición de Empatía

que es empatía

Muchas personas desconocen el significado de empatía. Significa, en su forma más simple, tomar conciencia de los sentimientos y las emociones de otras personas. Es un elemento clave de la inteligencia emocional, el vínculo entre tú y las demás personas.

Daniel Goleman, autor del libro “Inteligencia Emocional”, dice que la empatía es básicamente la capacidad de comprender las emociones de los demás. También, sin embargo, señala que, en un nivel más profundo, se trata de definir, comprender y reaccionar a las preocupaciones y necesidades de las demás personas.

Algunos sinónimos de empatía pueden ser afinidad, agradecimiento, compasión, piedad, relación, simpatía, calidez, comunión, compresión, reconocimiento o estar en sintonía.

Algunas personas tienen la idea de que mostrarse empático requiere un “desgaste” emocional que prefieren ahorrar para enfrentar sus propias dificultades personales. Y es comprensible teniendo en cuenta el mundo en el que vivimos, donde todo va muy deprisa y las demandas son abrumadoras. También es verdad que es importante conocer nuestros límites y cuidar de uno mismo.

Sin embargo, la empatía no implica olvidarse de uno mismo. Practicarla tiene muchos más beneficios de lo que uno imagina y puede ser un verdadero bálsamo para ciertas emociones negativas como el miedo y el enfado.

Ser empático tampoco significa utilizar el tacto y la cercanía física de forma invasiva sin tener en cuenta al otro. Si bien el uso  del tacto, como un abrazo, puede aumentar los niveles de oxitocina y aliviar el malestar, es importante tener en cuenta que existen diferencias culturales y diferencias individuales a respetar. Y es que muchas personas proyectan sus propias emociones o expectativas en el otro de forma indiferenciada. Es decir, no distinguen entre sus propias necesidades y la del otro.

6 consejos para mejorar la empatía

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La sociedad de hoy en día es menos empática que la de hace unas décadas. Lo corrobora un estudio de la Universidad de Michigan que demostró que los estudiantes universitarios de hoy en día muestran un 40 % menos de empatía frente a los estudiantes de los años 1980 y 1990.

1) Leer más.

Un estudio de 2013 publicado en la prestigiosa revista Science concluía que leer mejora una habilidad llamada teoría de la mente, que es básicamente la empatía cognitiva: la capacidad de saber lo que otros piensan, creen o quieren. Esto funciona mejor en los libros que no sean de ficción.

Leer libros y ver películas es una gran manera de ponerse en la piel de otra persona.

2) Deja los estereotipos y prejuicios a un lado.

Una barrera importante para desarrollar una buena empatía son los estereotipos y prejuicios que tenemos sobre los demás. A veces prejuzgamos a los demás en base a su apariencia o acento. Y muchas veces nos equivocamos.

¿Qué es lo que realmente sabes sobre la vida la mujer que entrega el correo? ¿Qué estará pensando ese hombre encorbatado que está tomándose un café? Una buena medida para tener una buena salud empática es tener una conversación con un desconocido al menos una vez a la semana e intentar que vaya más allá de una charla superficial.

3) Realiza alguna actividad de voluntariado.

Los investigadores de la Escuela de Economía de Londres han descubierto que las personas que trabajan como voluntarios son más felices. El voluntariado aumenta la empatía y la empatía aumenta la satisfacción con la vida. Se crean vínculos sociales con los que están fuera de nuestro círculo social inmediato. Mejorar las vidas de los demás nos ayuda a ser más felices.

Las acciones altruistas aumentan la empatía.

4) Desarrollar la compasión a través de la meditación.

Sabemos que la meditación es beneficiosa, pero meditar específicamente en desarrollar la compasión nos ayuda a ser personas más empáticas.

Un estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison mostró que mediante la meditación en la compasión nuestro cerebro puede cambiar las conexiones neuronales que nos hacen ser más empáticos.

La meditación en la compasión es una forma de meditación que nos ayuda a enfocar nuestros pensamientos en desear el bienestar de los demás.

5) Cultivar la curiosidad.

Una de las preguntas preferidas de los niños es “¿Por qué?”. Si tienes una conversación con un niño constantemente te irá lanzando esta pregunta.

Los niños son famosos por su curiosidad, pero a medida que crecen, a muchos niños se les enseña a dejar de hacer tantas preguntas. Es cierto que muchas preguntas apremiantes pueden convertirse en un interrogatorio sin fin, pero si tenemos la paciencia suficiente como para responderlas de forma amable, estaremos ayudando a aumentar sus niveles de empatía.

Resulta que las personas que son altamente empáticas tienen mucha curiosidad sobre las personas con las que interactúan. Cuanto más desarrollemos nuestras propias curiosidades, más ampliaremos nuestra red de conocidos y, al hacerlo, adquiriremos una visión más amplia sobre los mismos.

Sé curioso con la gente que conoces. Cuanto más se aprende acerca de cómo viven y piensan otras personas, más herramientas tendrás a tu disposición para desarrollar la empatía.

Observa a gente en el metro, en la calle, en una sala de espera, etc. e imagina lo que están sintiendo o pensando.

6) Conviértete en un oyente activo.

Esta es la técnica más efectiva para desarrollar la empatía.

La empatía requiere que cultivemos el rasgo de la escucha activa. La mayoría de la gente está pensando cómo va a responder mientras que la otra persona todavía está hablando. Escuchar activamente significa estar totalmente centrado en lo que la otra persona está diciendo.

Para practicar esto, céntrate únicamente en lo que la otra persona tiene que decir. Si haces esta tarea muy bien, serás capaz de recibir información adicional y podrás profundizar en tu relación con la otra persona.

Presta atención tanto a la comunicación verbal como no verbal y trata de ponerte en los zapatos del otro, sin juzgar. Escuchar significa estar presente, no estar pensando en lo que vas a cocinar en la noche. Tanto el contacto ocular como reflejar al otro que entiendes lo que te está comunicando es de suma importancia.

A medida que aumenten tus habilidades de escucha activa, las personas se sentirán cada vez más atraídas hacia ti y te contarán cosas más íntimas.

7) Auto-consciencia.

Si no eres consciente de tus propias emociones, no podrás captar las emociones de los demás. La práctica del mindfulness te ayudará a estar en contacto con tus emociones y experiencias internas.

¿Cuáles son los beneficios de practicar la empatía?

  • Nos permite detectar mejor las emociones y sentimientos de los demás.
  • Tales habilidades de observación mejoran la comunicación. También nos ayuda a ser más compasivos y más flexibles en nuestra manera de concebir las experiencias de los demás.
  • Al mejorar la comunicación, nuestras relaciones se vuelven más satisfactorias y más sanas.
  • Cuando mantenemos relaciones satisfactorias y sanas, nuestra autoestima sube.
  • Al verse mejorada nuestra autoestima, es más probable que nos sintamos con suficiente energía y ánimo para mostrarnos disponibles para los demás.
  • Cuando estamos disponible para el otro, ya estamos ayudando. Además, la relación se fortifica gracias a la confianza que se genera.
  • Cuando ayudamos, nuestra sensación de eficacia y nuestro auto-concepto se ven estimulados.
  • Cuando nuestra sensación de eficacia y nuestro auto-concepto mejoran, la probabilidad de éxito en nuestra vida aumenta ya que nos sentimos más seguros de nosotros mismos y con más iniciativa.

La empatía no se limita a un acto altruista, bondadoso e unilateral cuyo único beneficiario es la otra persona receptora, sino que va mucho más allá. Nos ayuda a nosotros y a los demás a llevar una vida más plena y feliz.

Por otra parte, la capacidad para empatizar es una habilidad innata que aunque la hayamos dejado un poco de lado, se puede entrenar si lo decidimos. Y es que el cerebro está naturalmente diseñado para ser empático.

Poseemos una neuronas llamadas neuronas espejo que nos permiten conectar con otras personas a las que observamos. Algunas emociones como la culpa, la vergüenza, el asco, la tristeza, el deseo, el miedo, etc. se experimentan a través de su observación en terceras personas.

Cuando ves una araña trepar el brazo de otra persona por ejemplo, experimentas una sensación escalofriante aunque no sea tu brazo. De forma similar, cuando ves una película, puedes experimentar las emociones de los personajes como si te estuviera pasando a ti. Sin embargo, cuando estamos absorbidos en nuestras preocupaciones, nos olvidamos de lo que ocurre en nuestro alrededor.

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Comentarios (2)

En la foto sale un blanco pegando a un negro eso me parece racismo

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Si hubieras entendido de que va el articulo verías que lo que hace es apoyarle y no pegarle, en fin …

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